¿El Flossing puede ayudarte a recuperarte más rápido de una lesión?
Las lesiones musculares y articulares pueden limitar tu movilidad y retrasar tu vuelta a la actividad física. La técnica de Flossing se ha convertido en una herramienta eficaz en fisioterapia para acelerar la recuperación, mejorar la movilidad y reducir el dolor.
Pero, ¿cómo funciona realmente y en qué casos puede aplicarse? Te lo explicamos.
¿Cómo actúa el Flossing en la recuperación de lesiones?
El Flossing utiliza bandas elásticas que aplican compresión controlada en una articulación o grupo muscular mientras se realizan movimientos específicos.
Esto genera tres efectos clave en el proceso de rehabilitación:
Mejora la circulación y el drenaje linfático → Al retirar la banda, se produce un aumento del flujo sanguíneo que acelera la regeneración de los tejidos.
Moviliza tejidos y reduce restricciones → Ayuda a disminuir la rigidez en músculos y articulaciones.
Modula la percepción del dolor → A través de la estimulación de mecanorreceptores, puede reducir la sensación de dolor.
«El uso del Flossing en fisioterapia ha mostrado mejoras en la movilidad y reducción del dolor en lesiones musculoesqueléticas» (Estudio de Thompson et al., 2023).
Beneficios del Flossing en rehabilitación
✔ Acelera la recuperación muscular y articular tras una lesión.
✔ Disminuye la inflamación y mejora el drenaje de líquidos en edemas o hinchazón.
✔ Aumenta la movilidad y el rango de movimiento en articulaciones afectadas.
✔ Mejora la coordinación neuromuscular, facilitando la activación de músculos debilitados.
✔ Complementa otras técnicas de rehabilitación como terapia manual y ejercicios terapéuticos.
El Flossing se está convirtiendo en un método de apoyo clave en fisioterapia y recuperación deportiva.
Lesiones en las que el Flossing puede ser útil
El Flossing se aplica en distintos tipos de lesiones musculoesqueléticas:
1. Lesiones musculares
Desgarros musculares leves → Favorece la recuperación del tejido y reduce la inflamación.
Sobrecargas musculares → Ayuda a relajar la musculatura y mejorar el flujo sanguíneo.
2. Lesiones articulares y tendinosas
Tendinitis (codo de tenista, tendinitis rotuliana, etc.) → Reduce la rigidez y favorece la regeneración.
Esguinces de tobillo o rodilla → Acelera la recuperación articular al mejorar la movilidad y reducir la inflamación.
3. Pérdida de movilidad post-lesión
Rigidez tras una inmovilización → Recupera progresivamente el rango de movimiento.
Fibrosis y adherencias en tejidos cicatriciales → Ayuda a movilizar tejidos profundos de manera segura.
En todos estos casos, el Flossing debe aplicarse bajo supervisión profesional para evitar riesgos.
¿Cómo se aplica el Flossing en fisioterapia?
El Flossing no se trata solo de envolver una articulación con una banda elástica. Su aplicación debe seguir un protocolo específico:
Colocación de la banda → Se envuelve la zona afectada con compresión moderada para no cortar la circulación.
Movilización activa → Se realizan ejercicios suaves dentro del rango de movimiento permitido.
Tiempo de aplicación → No debe superar los 2-3 minutos para evitar efectos adversos.
Retiro progresivo de la banda → Para permitir la revascularización y aprovechar el «efecto rebote» de la sangre.
Este proceso puede repetirse en diferentes sesiones según la evolución de la lesión.
Conclusión y cómo empezar tu tratamiento con Flossing
El Flossing es una técnica avanzada que puede acelerar la recuperación de lesiones, mejorar la movilidad y reducir el dolor.
Sin embargo, su uso debe ser controlado por un fisioterapeuta o especialista, ya que una mala aplicación puede generar efectos no deseados.
En nuestra clínica utilizamos Flossing dentro de nuestros programas de rehabilitación. Reserva tu sesión y acelera tu recuperación de forma segura y efectiva.